Reducir el consumo de energía es una de las formas más directas de mejorar la competitividad de una empresa. Renovar equipos, optimizar procesos o modernizar instalaciones permite disminuir los costes de funcionamiento y, en muchos casos, reducir también las emisiones asociadas a la actividad.
Pero ¿y si una parte de esa inversión pudiera recuperarse gracias al ahorro energético conseguido?
Esa es precisamente una de las oportunidades que ofrecen los Certificados de Ahorro Energético (CAE), un mecanismo que permite dar valor económico a determinadas mejoras de eficiencia energética.
Para muchas empresas industriales, comerciales y de servicios, los CAE pueden convertirse en un incentivo adicional para acometer proyectos que, además de reducir su factura energética, mejoren el rendimiento de sus instalaciones.
El ahorro energético en empresas ya no tiene por qué traducirse únicamente en una reducción de costes: determinadas actuaciones también permiten obtener una contraprestación económica por los ahorros conseguidos.
Sin embargo, no todas las actuaciones generan certificados automáticamente, ni existe una compensación económica fija para cualquier proyecto.
Entender cómo funciona el sistema, qué inversiones pueden acogerse y qué requisitos deben cumplirse es fundamental para aprovechar esta oportunidad.
¿Qué son los Certificados de Ahorro Energético (CAE)?
Un Certificado de Ahorro Energético, conocido por sus siglas CAE, es un documento electrónico que acredita un ahorro de energía final conseguido mediante una actuación de eficiencia energética.
En términos sencillos, permite reconocer oficialmente que una instalación consume menos energía gracias a una mejora realizada.
La equivalencia básica del sistema es:
1 CAE = 1 kWh de ahorro anual de energía final reconocido.
Esto significa que una actuación capaz de acreditar un ahorro anual de 100.000 kWh podría dar lugar, si cumple todos los requisitos, a la emisión de 100.000 CAE.
Conviene aclarar dos aspectos importantes.El primero es que hablamos de energía final ahorrada, es decir, la energía que deja de consumir el usuario gracias a la actuación. No es lo mismo que producir electricidad renovable.
El segundo es que el ahorro reconocido corresponde a una anualidad. No se multiplican automáticamente los kilovatios hora ahorrados por todos los años de vida útil de la instalación para calcular los certificados.
Por tanto, los CAE no son una ayuda económica convencional ni una subvención directa. Son un instrumento que permite reconocer y monetizar determinados ahorros energéticos.
¿Cómo funciona el sistema CAE en España?
El sistema de Certificados de Ahorro Energético se estableció en España mediante el Real Decreto 36/2023, de 24 de enero.
Su objetivo es impulsar actuaciones de eficiencia energética y facilitar el cumplimiento de las obligaciones nacionales de ahorro energético.
Para entender su funcionamiento, hay que conocer a los principales participantes.
Las empresas que realizan las mejoras
Son las empresas, industrias o propietarios de instalaciones que invierten en una actuación capaz de reducir el consumo energético.Por ejemplo, una fábrica que sustituye un equipo antiguo por otro más eficiente puede generar un ahorro susceptible de ser reconocido.Quien realiza la inversión suele ser el propietario original del ahorro energético, aunque esta condición debe comprobarse según las circunstancias contractuales de cada proyecto.
Los sujetos obligados
Son determinadas empresas del sector energético, como comercializadoras de electricidad y gas y operadores de productos petrolíferos, que tienen obligaciones anuales de ahorro.El sistema CAE les permite cumplir parte de esas obligaciones mediante certificados que acreditan ahorros energéticos reales.
Los sujetos delegados
Son entidades acreditadas que pueden asumir determinadas obligaciones de ahorro y participar en la obtención y gestión de certificados conforme a la regulación.
Los verificadores de ahorro energético
Son entidades independientes acreditadas por ENAC que comprueban que los ahorros declarados y la documentación cumplen los requisitos correspondientes.Esta verificación es una parte fundamental del proceso.
¿Dónde está el beneficio para una empresa?
La clave es que una empresa que realiza una mejora de eficiencia energética puede ceder los derechos sobre el ahorro conseguido a cambio de una contraprestación económica.
De esta manera, obtiene dos beneficios potenciales: consume menos energía durante el funcionamiento de sus instalaciones y puede recibir un ingreso o descuento asociado al ahorro certificado.
La empresa que ejecuta la mejora no necesita convertirse en sujeto obligado o delegado para beneficiarse del mecanismo.
¿Qué actuaciones de eficiencia energética pueden generar certificados CAE?
Una de las principales ventajas del sistema es que contempla actuaciones en diferentes sectores económicos.
En el ámbito industrial y empresarial, existen numerosas oportunidades relacionadas con la modernización de instalaciones y la reducción de consumos.
Algunos ejemplos son los siguientes.
Sustitución de motores y equipos industriales
Los motores eléctricos representan una parte importante del consumo de muchas instalaciones industriales.
Sustituir equipos antiguos por otros de mayor eficiencia puede reducir la energía necesaria para realizar el mismo trabajo.Dependiendo de las características de la actuación, esta mejora puede ser susceptible de generar CAE.
Optimización de sistemas de climatización
La renovación de equipos de climatización por soluciones más eficientes puede disminuir considerablemente el consumo energético de edificios comerciales, instalaciones industriales y establecimientos de servicios.
La viabilidad de generar certificados dependerá de los requisitos técnicos aplicables y de la posibilidad de acreditar el ahorro conseguido.
Mejoras en instalaciones de aire comprimido
Los sistemas de aire comprimido son habituales en numerosos procesos industriales y pueden presentar importantes oportunidades de ahorro.
La renovación de equipos, la optimización de su funcionamiento y determinadas mejoras de eficiencia pueden reducir el consumo eléctrico asociado a su producción.
Recuperación de calor y eficiencia de procesos
En determinadas industrias se desaprovecha energía térmica que podría recuperarse o utilizarse en otros procesos.
Los proyectos de recuperación de calor, optimización térmica o sustitución de tecnologías convencionales pueden ofrecer oportunidades de ahorro energético.
Este tipo de actuaciones demuestra cómo la eficiencia energética industrial puede combinar mejoras técnicas, reducción de costes y nuevas oportunidades económicas.
Renovación de iluminación
La sustitución de sistemas de iluminación poco eficientes por tecnologías de menor consumo también puede encajar en el sistema, siempre que se cumplan las condiciones de la actuación correspondiente.
Importante: estos ejemplos no implican que cualquier sustitución de equipos genere automáticamente certificados. Cada proyecto debe comprobarse frente al catálogo oficial de actuaciones estandarizadas o analizarse como una actuación singular.
Actuaciones estandarizadas y actuaciones singulares: ¿cuál es la diferencia?
El sistema CAE contempla dos grandes formas de justificar los ahorros energéticos.
Las actuaciones estandarizadas son aquellas recogidas en el catálogo oficial de medidas de eficiencia energética.
Cada actuación dispone de una ficha técnica que establece, entre otros aspectos, sus condiciones de aplicación, el procedimiento para calcular el ahorro y la documentación necesaria.
Esto facilita la tramitación de medidas relativamente habituales y replicables.
Las actuaciones singulares, por su parte, corresponden a proyectos que no están incluidos en el catálogo o que requieren un análisis específico.
En estos casos, es necesario desarrollar una metodología de cálculo y una justificación técnica adaptadas a las características de la instalación.
Por ejemplo, una intervención compleja sobre un proceso industrial puede requerir un estudio individualizado para determinar qué parte de la reducción del consumo se debe realmente a la mejora ejecutada.
La diferencia es importante porque condiciona la documentación, el cálculo de los ahorros y la complejidad del expediente.
Antes de iniciar cualquier proyecto, conviene identificar qué procedimiento corresponde a la actuación prevista.
¿Cuánto dinero puede recuperar una empresa con los Certificados de Ahorro Energético?
Esta es probablemente una de las primeras preguntas que se plantea cualquier empresa interesada en el sistema.
Y la respuesta es que no existe un precio fijo universal por cada CAE.
El valor económico que puede recibir el propietario del ahorro depende de las condiciones del mercado, del volumen de ahorro reconocido, de los costes de gestión y verificación y del acuerdo alcanzado con las entidades participantes.
Para entender el mecanismo, podemos utilizar un ejemplo sencillo.
Ejemplo práctico de una mejora de eficiencia energética industrial
Imaginemos una empresa que moderniza parte de su instalación y consigue reducir su consumo energético anual en 200.000 kWh.
Si el ahorro cumple los requisitos establecidos y se reconoce íntegramente, podría dar lugar a:
200.000 kWh de ahorro anual = 200.000 CAE
Supongamos, únicamente a efectos ilustrativos, que la empresa acuerda una contraprestación de 0,10 € por cada kWh de ahorro reconocido.
El cálculo sería:
200.000 CAE × 0,10 € = 20.000 €
En este supuesto, la empresa recibiría una contraprestación de 20.000 € por los derechos sobre el ahorro certificado, conforme a las condiciones del acuerdo.
Pero ese importe no debe confundirse con el ahorro en la factura energética.
Si, además, la empresa deja de consumir 200.000 kWh al año, seguirá obteniendo el beneficio económico derivado de esa reducción del consumo, según el coste real de la energía que habría utilizado.Por tanto, existen dos efectos distintos:
- Ahorro operativo: reducción del gasto energético durante el funcionamiento de la instalación.
- Contraprestación CAE: importe asociado a la cesión de los derechos sobre el ahorro reconocido.
El precio utilizado en este ejemplo es hipotético y no representa una cotización de mercado ni una garantía de ingresos.
La cantidad finalmente recibida debe estudiarse caso por caso.
Esta posibilidad de monetizar el ahorro energético puede mejorar el retorno de determinadas inversiones, pero debe valorarse siempre junto con el coste total y el ahorro operativo previsto.
¿Cómo se solicitan los Certificados de Ahorro Energético?
Aunque el sistema ofrece una oportunidad económica interesante, la obtención de certificados requiere un procedimiento técnico y administrativo.De forma simplificada, el proceso puede dividirse en varias etapas.
1. Identificar una actuación que genere ahorro energético
El primer paso consiste en estudiar la instalación y detectar mejoras capaces de reducir su consumo.
Es importante analizar tanto el consumo actual como las características de la solución que se pretende implantar.
2. Comprobar si la actuación cumple los requisitos CAE
No basta con que una inversión sea eficiente.Debe comprobarse si está incluida en el catálogo de actuaciones estandarizadas o si puede tramitarse como actuación singular.
También deben revisarse los requisitos de elegibilidad, fechas y documentación.
3. Calcular y justificar el ahorro
El ahorro debe determinarse mediante el procedimiento técnico que corresponda.
Según la actuación, puede ser necesario utilizar datos de consumo, características de equipos, mediciones, cálculos de ingeniería o información sobre las condiciones de funcionamiento.La calidad de esta justificación es decisiva.
4. Formalizar la cesión de los derechos sobre el ahorro
La empresa propietaria del ahorro puede formalizar un acuerdo para cederlo a un sujeto obligado o delegado, normalmente mediante un convenio CAE.
Ese acuerdo establece las condiciones de la contraprestación y las responsabilidades de las partes.También existen otras fórmulas contractuales de cesión que deben analizarse conforme a la normativa.
5. Verificar los ahorros
Un verificador independiente acreditado revisa la actuación y la documentación justificativa.
Si el resultado es favorable, el sujeto obligado o delegado podrá continuar con el procedimiento correspondiente.
6. Solicitar la emisión de los certificados
La solicitud de emisión corresponde a los sujetos obligados o delegados habilitados para ello.La administración competente analiza el expediente y, si procede, emite los certificados, que se incorporan al registro correspondiente.
Por eso, cuando hablamos de que una empresa puede obtener ingresos mediante CAE, no significa necesariamente que esa empresa solicite y comercialice directamente los certificados.
Lo habitual es que participe como propietaria original del ahorro y acuerde su cesión.
¿Se pueden obtener CAE por inversiones que ya se han realizado?
Sí, determinadas actuaciones ya ejecutadas pueden ser susceptibles de generar certificados.
La normativa permite considerar actuaciones realizadas desde el 26 de enero de 2023, siempre que cumplan los requisitos correspondientes.
No obstante, esto no significa que cualquier inversión realizada desde esa fecha pueda tramitarse en cualquier momento. Los certificados tienen una validez limitada: con carácter general, tres años desde la finalización de la actuación o hasta el 31 de diciembre de 2030, lo que ocurra antes.
Además, deben cumplirse los requisitos de elegibilidad, justificación y procedimiento.
También es necesario comprobar que los derechos sobre el ahorro no se hayan cedido previamente y que exista documentación suficiente para acreditar la actuación.
Esto abre una posibilidad interesante para empresas que han modernizado instalaciones en los últimos años.
Una inversión que ya está reduciendo el consumo podría tener valor dentro del sistema CAE, aunque no se hubiera estudiado inicialmente desde esta perspectiva.
Eso sí, conviene analizar cada caso cuanto antes para evitar problemas relacionados con los plazos o la documentación disponible.
¿Son compatibles los CAE con subvenciones y otras ayudas?
Los Certificados de Ahorro Energético y las subvenciones públicas son mecanismos diferentes.
En determinados supuestos pueden coexistir, pero la compatibilidad no debe darse por hecha. Es necesario comprobar las bases reguladoras de la ayuda recibida, las condiciones del sistema CAE y la obligación de justificar el efecto incentivador correspondiente.
Además, existen restricciones específicas para determinadas ayudas financiadas con fondos públicos, por lo que resulta fundamental revisar el origen de la financiación.
Por ejemplo, una empresa que haya recibido una subvención para renovar equipos no debería asumir automáticamente que puede obtener también una contraprestación CAE por la misma actuación.
Antes de firmar acuerdos o iniciar la tramitación, debe verificarse la compatibilidad concreta.
Esta revisión evita problemas administrativos y permite valorar correctamente la rentabilidad global del proyecto.
Errores frecuentes al plantear un proyecto CAE
Aunque el funcionamiento general del sistema resulta relativamente sencillo, existen aspectos que pueden dificultar la obtención de certificados.
Uno de los errores más habituales es pensar en los CAE cuando la actuación ya está terminada y parte de la documentación se ha perdido.
Facturas, fichas técnicas, registros de consumo, fotografías y documentos de puesta en servicio pueden ser necesarios para justificar los ahorros.
Otro error consiste en considerar que toda reducción del consumo energético es automáticamente certificable.
El ahorro debe cumplir los criterios técnicos y administrativos del sistema.
También es frecuente confundir el ahorro económico de la factura con el ahorro energético susceptible de generar certificados. No son magnitudes equivalentes.
Una bajada del precio de la electricidad puede reducir el gasto de una empresa sin que exista ningún ahorro de energía final.
Del mismo modo, instalar generación fotovoltaica puede disminuir la electricidad comprada a la red, pero no significa por sí solo que se haya reducido el consumo de energía final de los equipos.
Por último, es importante revisar cuidadosamente los acuerdos de cesión de derechos.La contraprestación, las obligaciones documentales, los plazos y las responsabilidades deben quedar claramente establecidos.
El papel de la ingeniería en los proyectos de ahorro energético
El verdadero potencial de los CAE comienza mucho antes de solicitar su emisión.Comienza cuando una empresa identifica una oportunidad para mejorar la eficiencia de sus instalaciones.
Una evaluación técnica permite conocer cómo se consume la energía, qué equipos presentan mayores oportunidades de mejora y qué inversiones pueden ofrecer mejores resultados.
A partir de esa información, la ingeniería puede intervenir en aspectos como:
- análisis de consumos y funcionamiento de instalaciones;
- identificación de medidas de eficiencia energética;
- comparación de alternativas tecnológicas;
- dimensionamiento de nuevos equipos;
- estimación y cálculo de ahorros energéticos;
- definición de sistemas de medición y seguimiento;
- preparación de documentación técnica;
- evaluación de la viabilidad económica de las inversiones.
Este trabajo es especialmente importante en proyectos industriales, donde los consumos pueden depender de múltiples variables, como los niveles de producción, los horarios de funcionamiento o las condiciones de operación.
Una mejora energética no debe valorarse únicamente por su capacidad para generar CAE.
También debe estudiarse su inversión inicial, sus costes de mantenimiento, su vida útil y el ahorro que puede proporcionar durante años.
La posible contraprestación del sistema CAE debe entenderse como un incentivo adicional dentro de una decisión de inversión técnicamente justificada.
Certificados CAE: una oportunidad para mejorar la eficiencia y la competitividad
La eficiencia energética ha dejado de ser únicamente una cuestión ambiental.
Para las empresas, reducir consumos significa mejorar costes operativos, modernizar instalaciones y disminuir su exposición a las variaciones del precio de la energía.
Los Certificados de Ahorro Energético incorporan una posibilidad adicional: reconocer económicamente determinados ahorros conseguidos mediante inversiones de eficiencia.
Sin embargo, aprovechar esta oportunidad requiere algo más que sustituir un equipo antiguo. Es necesario identificar actuaciones elegibles, calcular correctamente los ahorros, conservar la documentación y comprender las condiciones del sistema.
En BQL Engineering Solutions entendemos la importancia de abordar las inversiones energéticas desde una perspectiva técnica y económica, analizando las características de cada instalación y las posibilidades de mejorar su funcionamiento.
Porque el objetivo no debería ser únicamente consumir menos energía, sino convertir cada mejora de eficiencia en una inversión que aporte valor a largo plazo.


